domingo, 20 de enero de 2013
El mejor ataque es la defensa.
Por un momento, las dos nos quedamos inmóviles, como sin saber que hacer. Pero yo sí sabía qué hacer. Y ella también. No lo dudo.
De pronto, ella hizo un paso rápido y yo retrocedí dos.
Era mi turno. Hice un solo movimiento calculado. Ella, rápidamente hizo ocho pasos para atrás.
Después me dicen que en estas situaciones yo tiendo a exagerar y a ser miedosa.
Ahora pregunto:: Yo retrocedí tres pasos. ¡Ella ocho! ¿Quién es la miedosa y exagerada? ¡¡¡¿¿¿¿La araña o yo????!!!!
miércoles, 7 de marzo de 2012
Volver...
martes, 28 de diciembre de 2010
Sospechas confirmadas.
En las redes sociales, algunos “estados” (status) se propagan más rápidamente y se multiplican de forma exponencial. No es lo mismo publicar “Estoy cansada” que “estoy embarazada”, ¿o sí? Los comentarios al primer estado podrían ser dos o tres del tipo: “¡Uf, yo tb gordis!” o “Hay un botón para decir “no me gusta”? El segundo tendría un hilo mucho más extenso e indefectiblemente incluiría preguntas como “¿Para cuándo?”, “¿De quién?”, “¿Sabés en la que te metiste?”
Con todo lo anterior en mente, sospeché que FB podría ser, en este día tan especial del año, el espacio ideal para una de mis macabras jugadas . El tema es que siempre me gustó gastarle alguna bromita a alguien en el día del inocente. En la era pre-feisbuquiana, me limitaba a una o dos víctimas por día. Pero luego de abrir mi cuenta, vi la masividad que alcanza todo lo que uno dice, y que luego se repite una y otra vez.Era campo fértil...
Y es así como se cumplió: con comentarios preguntado cosas como “What?”, “Vos sabés el efecto que puede causar este comentario, ¿no?”, “Mmmmmm…”, con mensajitos de texto o por privado, con preguntas ansiosas en el Messenger, y hasta con algunas llamadas telefónicas, entre las cuales rescato un: “Hola. ¿Estás embarazada?” (sí, así de directo fue... Ja).
Por esto, gracias a todos los involucrados que por hacer que mi día haya valido la pena, por haber logrado que haya hecho muchos abdominales y tenido una sesión de terapia sin haber visto a ningún profesional.
A todos ustedes, con mi agradecimiento y el cariño de siempre va mi saludo:
martes, 21 de diciembre de 2010
Campamento, no camping.
Lo pasamos genial. Los chicos (Mati, Meli, Romina y Pablo) estaban súper excitados. Estuvimos bañándonos toda la tarde (mientras Goldy armaba las carpas y acarreaba todo – es que yo también tenía que cuidar a los nenes, tomar sol y tereré… Todo no se puede… ;.)) Ver la puesta del sol en el río o estar frente a una fogata con la vista perdida en el fuego y la mente en el aire, eran cosas que no experimentaba desde hace tanto que ni lo recuerdo.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Recuerdos & Meme
sábado, 11 de diciembre de 2010
Casi 8 hs de placer.
Uno de mis hobbies favoritos es leer, así que hoy realmente aproveché y por casi 8 horas me sumergí en las páginas de los libros. Esto es lo que lei:
- Varios capítulos de La Biblia, junto con el Comentario Biblico. (Hace un tiempo empezé a leer cada capítulo con su comentario. No saben lo beneficioso que puede ser. Se los recomiendo).
- Varios capítulos de "El conflicto de los siglos".
- Los últimos capítulos que me quedaban de "Señales de Esperanza" (de Bullón)
- Todo el libro llamado "Una vía de escape", que relata la historia de Doru Tarita en su escape de la Rumania comunista y como Dios lo protegió y guió en cada paso del camino.
He aprendido, he disfrutado, he pensado. Ha sido un buen día.
martes, 5 de octubre de 2010
Mi pijama verde
lunes, 30 de agosto de 2010
A cococho...
martes, 20 de julio de 2010
Waka-waka
Aunque no deleite oídos como Susan Boyle, me gusta mucho cantar. Aunque no perfore tímpanos como la Marengo, me gusta que nadie me escuche.* El problema es: ¿dónde tenés la libertad para combinar ambas cosas? En el auto.
Cada vez que me subo, luego de poner la llave para arrancar, indefectiblemente y de forma casi autómata, empiezo a cantar. Les puedo asegurar que mi tutú ya escuchó en repetidas ocasiones salir de mi boca desvergonzada el “Waka-waka” de pe a pa… con sus estrofas en castellano, en inglés y… sí, sí… ¡en fang! (¿Quién dijo por ahí que no tenía oído para la fonética, eh, eh?).
Hasta ahí todo bien. Pero desde hace un tiempo me está pasando algo extraño: me subo, pongo la llave para arrancar, indefectiblemente y de forma casi autómata, empiezo a cantar y…. ¡zás! Me viene a la mente la imagen de alguien escondido en el asiento trasero. Su intención no es la de sacar un arma y pedirme el auto. Tampoco la billetera. No. Su sola intención es escucharme cantar. No sé si me ruborizo, pero es algo insólito y aunque sé que no hay nadie, doy una rápida inspección visual como para quedarme tranquila.
Y una vez que me aseguro de mi soledad, ¡que siga la música!
Waka Waka eh, eh
Tsamina mina zangalewa… This time for Africa!
Waka Waka eh, eh
Tsamina mina zangalewa…)
*Creo que no le vendría nada mal a la Marengo seguir mi ejemplo…
sábado, 19 de junio de 2010
Algo rico.
"Tengo ganas de algo saladito", volví a repetirme para mis adentros. Entre línea y línea escuchaba en mi cabeza el ruido de algo crujiente y se me hacía agua la boca pensando en todo lo que no tenía: unos conitos 3D, unos pepinitos pickles o unas saldix. Continué con la lectura y me propuse que al terminar el capítulo iría a urgar los rincones de mi alacena en búsqueda de algo que se me hubiera escapado en mi fotografía mental.
"Con algo dulce me arreglo igual", empecé a vociferar al ver un paquete de galletitas 7 semillas, algunas nuces y un paquete de harina leudante. Al abrir la heladera sentí como si el yogur, los aderezos y las zanahorias me hubiesen mirado con una sonrisa socarrona.... "Acá tampoco, lero, leroo". Pero de pronto, la gloria:
"¡Cómo no me acordé de esto!", chillé de emoción. En frente a mis ojos, un pote (de los grandes) de helado de Samar. A juzgar por el peso, imaginé que habría una cantidad importante. Sabía también que no iba a encontrar ni dulce de leche ni chocolate, pero con suerte habría quedado algo de frutilla o de americana. Samar es palabras mayores, así que en un arrebato de desasociego, y en menos del tiempo que toma decir "mascarpone" ya estaba abriendo la tapa. De allí, al horror:
"¡Ho-rror!", llegué a tartamudear a la vez que me desgañité, presa de la desesperación y el desánimo, pensando en quién habría sido el malnacido que había cometido semejante ultraje. Señores, en el tema heladeril hay códigos...
"¡El que hizo esto me va a escuchar !" dije en voz alta, como para asegurarme que una vez encontrado el culpable, haría cumplir mis palabras.
"¡No podés comprar helado de coco! ¡Y menos que menos de cereza! ¡Simplemente, NO PO-DES!" Es imperdonable. Y para colmo, la cereza venía con pedacitos de esas frutitas abrillantadas espantosas y el coco con ralladura. Si el mal no era suficiente, tener que morder cositas es el fin.
Y para que lo sepan: el código heladeril para consumo grupal dicta que el gusto infaltable es el dulce de leche, seguido por el chocolate. Luego, la frutilla, el limón, el café o la crema del cielo, por mencionar algunos. Y nunca, nunca deben incluir cositas duras mordibles (entiéndase frutas, chispitas de chocolate, copos, almendras, etc, etc...). Esto excluye, obviamente, a los cucuruchos, potecitos de 1/4kg y similar de consumo personal.
* Y no, no conseguí fotito de Samar.
jueves, 17 de junio de 2010
Se me sube la mostaza....
Desde la época de mi adolescencia que peso lo mismo. A veces kilo de más, otras de menos, pero siempre me mantuve relativamente igual. Con el embarazo de Mati, resultado de casi 5 meses de cama y mucha ansiedad que bajaba cualquier heladera, aumenté 17kg. Con Meli fue distinto... y luego de algún tiempo mi cuerpo volvió a ser el de siempre (con algunas partes más afectadas por la gravedad... pero nada más... ).
¿Y para qué les cuento esto? Porque me tienen re-podrida con que estoy flaca. Todo el mundo, cuando pasa un tiempo de no verme sale con eso.
Estoy igual que siempre. Me estoy alimentando bien (muy bien...así que no rompan...), estoy sana aunque que con una desregulación de la tiroides.... pero nada más.
¡Cortenlá porque ya me molesta y me pone muy incómoda! Vean fotos de mis viejos; vean fotos mías de antes. ¿De donde quieren que saque lo que nunca tuve? Y tampoco es "flaquitud"... así que no exageren...
Gracias.
lunes, 14 de junio de 2010
Out of sync.
Algunos ejemplos:
La semana pasada me pasó dos veces algo muy interesante -- por llamarlo de alguna manera. Estaba en mi clase de gramática inglesa presentando un tema. Al escribir algunos ejemplos en el pizarrón, noté la cara de desconcierto de mis alumnos. No era la cara típica de desconcierto... (a esa ya estoy acostumbrada, jajajja). Al preguntarles qué pasaba, ellos no sabían qué responder. Luego de un ida y venida me di cuenta que cada ejemplo dado se correspondía con el siguiente tema. Es como si les hubiera estado enseñando a sumar, pero en el pizarrón escribía: 5 - 2 = 3
Y lo peor fue hoy: Mandé a Mati al jardín... en día de jornada institucional!!!
Para atrás. Estoy para atrás y no hay vuelta que darle.
Saludos a todos.
lunes, 31 de mayo de 2010
Lo que fue y lo que será...
- 1 termo de mate y un cuantioso número de tortas fritas encima.
- todos los parciales de gramática corregidos.
- unos minutitos de ejercicio para despejar la mente.
Saldo: positivo
El principio del lunes pone por delante:
- 1 termo de mate sin tortas fritas para acompañar.
- una pila de prácticos para corregir.
- dos clases para preparar.
Saldo: ($·%&#!!@?)
lunes, 10 de mayo de 2010
Factores de compresión...
domingo, 2 de mayo de 2010
Tic, tac, tic, tac...
Recuerdo de adolescente (cuando creía que me las sabía todas, obvio…) le pregunté a mamá qué actores les gustaban. Me dijo que de joven le gustaba mucho Robert De Niro y Robert Redford. “Qué vejestorios”, pensé… Hoy, mi respuesta sería Michael Fox. Imagino que más de uno dirá: “¿Y ese quién es?”
En otras épocas disfrutaba de la música a un volumen elevado; no concebía la idea de escucharla de otra manera. Ahora no soporto a “otros” con la suya a todo trapo. A pesar de que algunos tienen un dudoso gusto y apreciación musical, a veces han tenido sus momentos de lucidez y han puesto temas buenos. Así y todo me molesta. Me molesta el sólo hecho de que no se respete mi derecho a disfrutar del silencio.
Unos cuantazos años atrás miraba “Montaña Rusa” y moría por Gastón Pauls. Hoy miro “Todos contra juan” y soy el público “target”. Un adolescente de hoy no entendería absolutamente nada de lo que ocurre en esa serie…
Antes podía dormir 15hs corridas. Hoy, por varias razones (en realidad por dos: una de tres años y otra de cinco) no puedo. Y si pudiera no lo haría. Mi cuerpo atrofiado ya no soporta tanto tiempo en la misma posición… No les digo que me duelen los huesos, pero tampoco estoy para una maratón.
Antes creía que me las sabía todas. Ahora sé que toda la vida es un camino de aprendizaje y que lo divertido es justamente eso, el camino, y no solamente la llegada.
Sí, sí… esto indica que me está agarrando el viejazo… Pero en realidad, no es algo que me moleste o me perturbe el sueño. Para nada. Lo tomo con humor, como el tono de esta entrada.
Saludos a todos, jóvenes y viejos por igual.
Titi
* esta frase habla por sí sola… Hace rato que nadie la usa, pero a mí me la decía mi mamá (allá lejos y hace tiempo, claro). Para los más jovencillos: ¿no sabés lo que significa? Mirá acá (en la parte coloquial).
jueves, 8 de abril de 2010
Seguro que no me creen...
Y sí, no los entiendo en castellano así que no entenderlos en tano tampoco me afecta tanto... Pero van por el "SEGUNDO SETTE... DICIOTTO-VENTUNO". Peleadito, parece...
domingo, 28 de febrero de 2010
Tres agradecimientos por mi cumple.
1. A Dios, por haberme dado otro buen año de vida.
2. A todos los que se acordaron y me dieron la alegría de sentirlos cerca.
3. A todos los que se olvidaron (me siento tan identificada con ellos) y me hicieron saber que no soy la única que lidia con esto.
Saludos a todos.
jueves, 25 de febrero de 2010
Una guerra perdida.
Si querés hablar otro idioma, te registrás en Livemocha.
Si querés aprender a manejar, le robás el auto a tu viejo vas a una academia de manejo (¿?)
Hay muchas cosas que con fuerza de voluntad, esfuerzo o fianza práctica, salen.
Hay otras que no. Una de ellas es la ley de la genética.
No importa si tenés una voluntad de hierro, si le ponés mucha garra o tenés una cuenta bancaria abultada mucho tiempo para la prueba y el error. La guerra contra los genes es una guerra perdida. Punto.
Y yo recién ahora me estoy dando cuenta. Todos estos años pensando que era posible; que con un poquito más de ganas iba a recordar los nombres de todos mis alumnos -- por lo menos al final del primer mes -- que me iba a salir el apellido de mis vecinos sin titubear o que a mi hermano le iba a embocar con “Momo” en el primer intento sin pasar por el bochorno de decirle: “Che, Goldy, Mati, eh… Momo…”.
Podría haber heredado la combinación genética de mi mamá, esa que hace que se acuerde de los nombres de todos sus conocidos desde que fue al jardín de infantes hasta ahora, las fechas de cumples de todos, sus patentes de autos y sus números de teléfono (no… de los celus no. Pero de los fijos, toditos), por mencionar algunos… (Ahora que lo pienso, podría ser una muy buena agente encubierta...).
Pero heredé la de mi viejo, que no se acuerda el día de su aniversario (y sí, lo cuento porque es de público conocimiento ya), duda si mi cumple cae un 26 o un 27, y tal vez ni se acuerde lo que comió el día anterior.*
Así que, señoras y señores, como bien dice uno de mis refranes favoritos: “No le pidan peras al olmo”. Déjenme vivir en mi triste condición de desmemoriada crónica. Todavía no es algo que me afecte demasiado… y creo que cuando lo haga, estaré senil y chocheando, por lo tanto, lo olvidaré…
* Y para no dejarlo mal parado, para algunas cosas mi viejo tiene una memoria increíble. El tipo es un claro ejemplo de lo que es la "memoria selectiva"... ¡Ja!
miércoles, 10 de febrero de 2010
Mi ausencia...
También pasamos unos días en Mar del Plata y otros pocos en Tandil. En el viaje de vuelta trajimos a Romi (mi sobri). Mati y, sobre todo, Meli están disfrutando mucho la presencia de otro chico más en la casa.
Esta semana, y muy de a poquito, me comencé a hacer la idea de que el comienzo de un nuevo año escolar es inminente. Pero cuesta. Mi cabeza rechaza toda idea de horarios, salidas programadas, actualización de programas, etc. Mi cuerpo no acompaña…
Gracias a Dios el cambio es paulatino. El lunes comenzó acá en la UAP un congreso de educación. Ha sido una buena manera de empezar a moverse. La próxima semana tendremos la oportunidad de ver qué han hecho nuestros alumnos en las vacaciones y cuanto han estudiado para sus finales… (espero que no hayan estado tan relajados como yo… ).
Todavía estoy en punto muerto, pero ya con el pie en el embrague. En cualquier momento pongo primera y ahí sí… Tanto en lo literal como en lo figurado, me gusta manejar rápido, así que no pasará demasiado hasta que mis alumnos, mis hijos y mi esposo me digan: "¡¡Che, bajá un cambio!!"
Con suerte, también sentirán esos rugidos de motores también en este blog. ¡Saludos, bloggers!
lunes, 18 de enero de 2010
El sabor de la victoria.
Las lágrimas derramadas son tantas, que de la emoción casi se me cae el lagrimón acá, pero no lo considero correcto así que trato de contenerme.
Ella me hace sufrir cada vez que la veo, no importa lo que haga... He probado los mil y un métodos; me he informado; he pedido consejos. Nada. He fallado mil y una vez.
Pero ayer le hice frente. La miré fijamente, desafiante. Con cuidado me calcé las antiparras de la pile de Mati y con toda la confianza del mundo le dije:
"¡Tomá, cebolla! ¡A ver si ahora me tirás el ácido en los ojos! ¿A que ahora no me llega?"
Tarareando un "lero lero..." bajito, la hice pedacitos... con el placer de la victoria entre mis dedos y unos ojos vivaces que la veían a traves del plástico gris, intactos... felices.






